Un control de tránsito realizado en el barrio de Recoleta, en el cruce de Avenida Libertador y Ayacucho, dejó más de 30 conductores con resultado positivo en el test de alcoholemia, quienes además fueron retenidos y se les secuestraron los vehículos.
El operativo comenzó a las 23 horas del sábado y se extendió hasta entrada la mañana del domingo. Todos los autos que pasaban por el lugar fueron detenidos para la revisión de documentación y realización de test de alcoholemia. Con el correr de las horas, los vehículos retenidos se acumularon, ocupando dos carriles de la arteria y generando complicaciones en el tránsito.
Según fuentes oficiales, el mayor nivel de alcohol registrado durante la noche alcanzó 1,4 gramos por litro, muy por encima del límite permitido en la Ciudad de Buenos Aires

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