Olga Hirata Toluca / 27.08.2025 18:39:00
El primer ring que enfrentó Ibeth La Roca Zamora no estaba hecho de lona ni de cuerdas tensadas. Estaba en San Cristóbal Huichochitlán, su comunidad otomí en Toluca. Allí no había reflectores ni aplausos, solo prejuicios . “Cuando supieron que entrenaba boxeo, se burlaban de mí. Me seguían, me miraban correr y decían en otomí: no va a llegar a nada”, recuerda.
Ese fue su primer combate: la discriminación dentro de su propia gente.
“ P ara mí fue muy fuerte, porque eran mis vecinos, la misma comunidad. Pero esas palabras que me dolían, también me encendían. Y entonces dije: quiero ser campeona del mundo”.
Lo fue, tres veces. Campeona nacional, campeona mundial, campeona de su propia vida . Pero su historia no cabe en un palmaré