En el corazón de Washington DC, donde la diversidad cultural se encuentra en cada esquina, Alí Arellano ha dejado una huella imborrable. Este emprendedor venezolano no solo ha llevado el sabor de su tierra natal a las Grandes Ligas, sino que también se ha convertido en un referente de la comunidad latina en el área del DMV.
De Caracas a la capital de Estados Unidos
La historia de Alí Arellano comienza en el año 2000, cuando llegó a Estados Unidos por razones médicas. Lo que parecía una estadía temporal se convirtió en el inicio de una nueva vida. Desde sus primeros trabajos como mesero y pintor de casas, hasta vender arepas y tequeños en festivales venezolanos, su determinación y espíritu emprendedor lo llevaron a buscar siempre nuevas oportunidades.
Fue en 2011, durante un encuentro de