POR CÉSAR ELIZONDO VALDEZ
Había una vez una pistola sobre una mesa, y estaba cargada.
Saqueados venimos desde la conquista, polarizados llevamos desde 2006, quebrados por la partidocracia desde principios de siglo, sometidos por el crimen organizado desde cada rincón del país, y además, devastados una y otra vez por la madre naturaleza. Pero nunca se había sentido una nación rota, hasta hoy.
Las imágenes son reveladoras y son la retórica perfecta: la oposición, rebasada por su miopía, sus malos gobiernos y su pésima estrategia, en francas patadas de ahogado, se enfrasca en pelea a mano limpia (decir mano limpia lleva toneladas de sarcasmo), contra un régimen encaramado sobre un pedestal de cuachota, manchado también por malos gobiernos y presuntas asociaciones delictuosas…pero con una e