Lo que empezó como una protesta estudiantil en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) contra prácticas consideradas antidemocráticas dentro de la Federación de Estudiantes (FEUAN), terminó en un cambio importante en las reglas de participación y vigilancia de los procesos electorales universitarios.
El conflicto comenzó cuando un grupo de alumnos bloqueó los accesos a la Rectoría y la Secretaría General, denunciando acoso, violencia y simulación en la elección de comités estudiantiles. Acusaron a la FEUAN, presidida por Valeria de León, de funcionar como un brazo político de la administración central. En respuesta, la rectora Norma Liliana Galván Meza rechazó tener injerencia en la política estudiantil, pero pidió a la Federación garantizar procesos “equitativos, democráticos y justos”.