Una mujer septuagenaria fue víctima de un violento apuñalamiento en un supermercado de Ottawa, capital de Canadá, marcando un grave episodio de antisemitismo. La agresión, ocurrida en pleno día mientras realizaba sus compras, obligo a su traslado inmediato al hospital, aunque finalmente pudo ser dada de alta ese mismo día. El primer ministro Mark Carney condenó enérgicamente el ataque, calificándolo de "insensato" y manifestando su apoyo a la comunidad judía.
El establecimiento, reconocido por su amplia oferta de productos kosher, fue el escenario de este deplorable suceso. La policía local detuvo al agresor, también de 71 años, quien fue posteriormente acusado de "agresión grave". Las autoridades confirmaron que se trata de un crimen motivado por el odio.
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