Se notan los buenos ánimos en los pasillos de la Starbase. Starship realizó su test flight número 10 el pasado martes, logrando amerizar en el océano Índico ya en la madrugada del miércoles, según la hora española. Desde entonces, tanto el equipo como el CEO de SpaceX, Elon Musk, han estado celebrando el —por fin— vuelo de prueba exitoso del megacohete destinado a llevarnos a la Luna y Marte.
Y no es para menos, ya que los tres lanzamientos anteriores estuvieron lejos de ir como se esperaba: tanto en el vuelo de prueba número 7 (enero) como en el vuelo de prueba número 8 (marzo), la etapa superior de 52 metros se perdió menos de 10 minutos después del despegue; y en el vuelo de prueba número 9 (mayo), aunque la nave resistió algo más —unos 45 minutos—, acabó desintegrándose al reingresar