Luego del altercado que protagonizaron esta semana en el Senado de la República los legisladores Gerardo Fernández Noroña y Alejandro Moreno, el dirigente del PRI en Coahuila, Carlos Robles Loustaunau, dijo que aunque la violencia siempre es reprobable en cualquier ámbito, en este caso puede entenderse la reacción de “Alito”, que dijo, se dio como un efecto a las agresiones del morenista y a la prepotencia de este último tras negarle la palabra en varias ocasiones.
El dirigente estatal dijo que la respuesta de Alejandro Moreno ante Fernández Noroña, a quien describió como «un tipo que se cree dueño de la verdad» tiene una explicación dado que hay personas que no entienden las cosas de otra manera.
“Lo que vimos en el Congreso fue un efecto. Los efectos responden a una causa, la violencia