nos conduce al corazón de una herida que jamás cicatriza: la familia. No la idílica de los álbumes de fotos ni la que la cultura católica elevó durante siglos a pedestal intocable, sino aquella que, tras la aparente normalidad de lo cotidiano, oculta un régimen de control, violencia y silencio. Este relato parte de un gesto radical y escandaloso: un hijo que un día decide cortar todos los lazos con sus padres y vivir una década en el exilio emocional. Pasados diez años, en la fecha de su propio «aniversario» de ausencia, vuelve a mirar hacia atrás, no con la intención de reconciliarse ni de ajustar cuentas, sino con el pulso frío del cirujano que se decide, por fin, a abrir el cuerpo de una memoria enferma. Lo primero que sorprende es la serenidad del tono. ha definido el libro como «escan

See Full Page