El Gobierno de Colombia ha confirmado el envío de aproximadamente 25,000 soldados a la zona fronteriza con Venezuela, específicamente en el Catatumbo. Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión entre ambos países. El congresista estadounidense Carlos Gimenez criticó esta medida, afirmando que no servirá para combatir a las mafias, ya que, según él, "con el régimen de Venezuela no va a combatir la mafia porque es parte de la mafia".

Gimenez también cuestionó la postura del presidente colombiano, Gustavo Petro Urrego, respecto al régimen de Nicolás Maduro. Afirmó que Petro debería denunciar a Maduro, a quien considera ilegítimo por no haber entregado el gobierno al presidente electo, Edmundo González. "No solamente niega que es ilegítimo, también niega que exista el Cartel de los Soles, que Nicolás Maduro es el jefe de ese cartel", expresó el congresista.

El general retirado Eliécer Camacho, excomandante de la Policía de Norte de Santander, también se pronunció en el programa La Noche de NTN24. Camacho afirmó que es "totalmente falso que van a enfrentar el narcotráfico" en la región. Según él, no ha habido resultados tangibles en la lucha contra estas organizaciones criminales en los últimos años. "No es creíble que hoy vayan a meter 40,000 hombres en esas fronteras para contener a estas organizaciones delincuenciales", subrayó.

Camacho expresó su preocupación por el apoyo del presidente Petro a Maduro, a quien considera un narcotraficante. "Si Estados Unidos emite un orden de extradición no es por temas políticos, eso es totalmente falso. Es porque hay una organización criminal que Maduro está liderando", afirmó.

Luis Quiñones, veterano de guerra de Estados Unidos, también ofreció su perspectiva sobre el despliegue militar en el Caribe para combatir el narcotráfico. "Estamos tratando de encontrar una situación pacífica", dijo, añadiendo que Maduro teme que los militares puedan derrocarlo en cualquier momento.

Cabe recordar que Estados Unidos ha designado al Cártel de los Soles, presuntamente encabezado por Maduro, como una "organización terrorista". Además, la administración Trump había ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares por la captura del dictador venezolano. La tensión se intensificó cuando el gobierno estadounidense anunció el despliegue de fuerzas navales y aéreas en el Caribe para luchar contra organizaciones terroristas.