Guadalajara.— Las desapariciones en mayo pasado de Paúl Alexander y Carlos Alejandro, dos adolescentes de 16 años de Jalisco que el 14 de julio fueron localizados sin vida tras un enfrentamiento entre civiles armados en la comunidad El Pozo, en Culiacán , muestra que la estructura de reclutamiento forzado del Cártel Jalisco Nueva Generación ( CJNG ) sigue intacta pese a que casos como el del rancho Izaguirre , en Teuchitlán, la han dejado al descubierto.

La Fiscalía de Jalisco afirma que ambos jóvenes fueron reclutados a través de redes sociales, trasladados a Zacatecas para adiestrarlos en el uso de armas, llevados a Nayarit para esperar el momento de ser requeridos y finalmente lanzados al combate en Sinaloa.

El fiscal del estado, Salvador González de los Santos, ase

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