Si piensas en Galicia, en sus paisajes, probablemente lo primero que te venga a la cabeza sea su sinuoso litoral, sus playas y acantilados , cauces serpenteantes como el del río Sil a su paso por la Ribeira Sacra , castros , frondosos bosques atlánticos, praderas con ganado… La lista es extensa (y diversa), pero probablemente en ella no se incluyan los olivares, una estampa que suele asociarse más al sur peninsular. No siempre fue así. Hay indicios de que Galicia tuvo una interesante relación con el cultivo de los olivos que puede remontarse a los tiempos de la Gallaecia .
En qué momento declinó ese vínculo y cuáles fueron las causas del ocaso y que el olivo no prosperase son cuestiones que aún generan debate entre los expertos.
¿Olivos en Galicia? Sí. Y su relación viene de lej