
¿Qué santos se celebran hoy, sábado 30 de agosto de 2025? Antes de hablaros de los santos que la Iglesia Católica celebra en este día, tenemos que reseñar de forma especial que cada 30 de agosto, Santander celebra una de sus fiestas más destacadas. La capital de Cantabria celebra su hoy su fiesta patronal en honor a San Emeterio y San Celedonio, dos mártires romanos que, según la tradición, dieron nombre a la ciudad. La bahía, las calles y los barrios se llenan estos días de música, devoción y un ambiente que recuerda que la fe y la historia están profundamente unidas en la vida de los pueblos.
Pero más allá de la festividad que se celebra en Santander , el calendario litúrgico de este sábado reúne a figuras muy distintas. Encontramos que destacan de forma especial santos como Félix y Adauto , dos mártires romanos cuyo testimonio se mezcló con la leyenda. Además, también en este día se conmemora la figura del beato Alfredo Ildefonso Schuster , quien fue cardenal y arzobispo de Milán en tiempos convulsos del fascismo y la guerra; y a San Pamaquio, noble romano que dedicó su vida a los pobres y enfermos tras enviudar. Estos fueron tres santos que vivieron tres épocas, en tres contextos muy diferentes, pero un mismo denominador común: la fidelidad a Cristo y el servicio a los demás, incluso cuando las circunstancias no eran nada fáciles. De todos ellos repasamos ahora sus vidas, además de enumeraros al resto de santos que se celebran en este día.
Santos Félix y Adauto
De San Félix y de Adauto se conserva más la tradición que los datos históricos, pero su memoria sigue viva en la Iglesia. Se dice que Félix era sacerdote en Roma durante las persecuciones de Diocleciano. Arrestado y llevado ante los dioses paganos para rendir culto, en lugar de doblegarse sopló sobre las estatuas y estas cayeron al suelo. Un gesto que desató la ira de las autoridades, y que lo llevó al martirio.
El relato cuenta que cuando lo llevaban a ser ejecutado en la Vía Ostiense, un cristiano anónimo confesó su fe y fue decapitado con él . Ese compañero terminó recibiendo el nombre de Adauto , que tiene el significado de añadido . Los dos fueron enterrados juntos en las catacumbas de Comodila, donde se levantó una capilla en su honor y donde todavía se conservan frescos del siglo VI que tienen su imagen.
Su culto viajó más allá de Roma. Reliquias atribuidas a los mártires llegaron al norte de Europa, y en Cracovia aún existe una capilla que está dedicada a ellos, prueba de que su testimonio atravesó fronteras y siglos.
Beato Alfredo Ildefonso Schuster
Su nombre quizá no sea tan conocido, pero en Milán se le recuerda con especial admiración. Alfredo Ildefonso Schuster nació en Roma en 1880, en una familia humilde, y terminó siendo arzobispo de la diócesis más grande de Italia en pleno auge del fascismo.
Benedictino de formación, hombre culto, liturgista y amante del arte sacro, Schuster no se limitó a las sacristías. Visitaba parroquias, caminaba por montañas y aldeas para conocer de cerca a su gente, y no dudó en enfrentarse a la política cuando vio peligrar la dignidad de las personas. Durante la Segunda Guerra Mundial, mientras Milán sufría los bombardeos, convirtió el palacio arzobispal en refugio y almacén de ayuda para los pobres.
Murió el 30 de agosto de 1954 , dejando como últimas palabras a sus seminaristas una invitación clara: “Lo único que puedo dejaros es una exhortación a la santidad”. Fue beatificado en 1996 por Juan Pablo II.
San Pamaquio de Roma
Y también os queremos hablar de San Pamaquio de Roma, que perteneció a una familia noble, además de ser senador y cristiano convencido. San Pamaquio vivió entre finales del siglo IV y principios del V. Estudió junto a San Jerónimo y se casó con Paulina, hija de Santa Paula. La muerte de su esposa marcó un antes y un después: desde entonces dedicó su vida al estudio y a la caridad.
Con Santa Fabiola levantó en Roma el primer hospicio destinado hacia los peregrinos y pobres , una institución que se convirtió en ejemplo para la Iglesia entera. Su casa en el monte Celio fue también un lugar de acogida y oración, y en ese mismo sitio se levantó después la iglesia de los santos Juan y Pablo.
San Jerónimo lo admiraba y le escribía con frecuencia. San Agustín le agradeció su ayuda en la lucha contra el cisma donatista. Pamaquio murió en el año 410 , en plena invasión de Roma por los godos, dejando tras de sí una vida de servicio y fidelidad al Evangelio.
Otros santos que se celebran el 30 de agosto
Junto a los mencionados, en este día celebramos también a:
- Santa Rosa de Lima.
- San Alfredo Ildefonso Schuster.
- San Eustáquio van Lieshout.
- Santa Juana Jugan.
- Santa Margarita Ward, mártir.
- Santa Narcisa de Jesús.
- San Fiacro.