CDMX.- Cierto señor se presentó en la consulta de un famoso brujo y le pidió que lo librara de la maldición que un hombre le había echado y que le arruinó la vida para siempre. Le indicó el brujo: «Para quitarle la maldición necesito saber las palabras exactas que dijo el hombre que se la echó». Le informó con rencoroso acento el tal señor: «Esas palabras fueron: ‘Los declaro marido y mujer'». (El sarcástico H. L. Mencken sentenció: «Los hombres tienen una gran ventaja sobre las mujeres: van al matrimonio más tarde y generalmente salen de él más temprano»). El joven y apuesto empleado del censo le preguntó a la señorita Himenia: «¿Qué edad tiene?». Con un mohín de coquetería respondió ella: «Cuento 39 abriles». Antes de apuntar el dato le pidió el del censo: «¿Podría decirme ahora cuántos
De política y cosas peores

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