A los golpes por su amor a México
La “austeridad republicana”, un principio fundamental promovido por Andrés Manuel López Obrador, no parece una práctica loable para Fernández Noroña.
Fernando Islas
Quizás nadie como Gerardo Fernández Noroña para enfrentar las contradicciones como quien reta a duelo a los molinos de viento. No, el polémico senador de Morena no está loco, pero es el mejor a la hora de fingir demencia. Capoteó los cuestionamientos en torno al viaje a Japón de Andy López Beltrán, secretario de Organización de Morena, y puso el pecho a las balas cuando salió a la luz pública su casa, valuada en 12 millones de pesos, en Tepoztlán. Independientemente de que esa propiedad la haya adquirido a través de un crédito hipotecario gracias a sus ingresos en el Senado y su canal de You