Muki Sematí –mujer bonita, en tarahumara– fue el nombre que eligieron para participar en los Juegos Maestros Indígenas de Ottawa.
Entre la perseverancia y velocidad de un grupo de mujeres se ha abierto un nuevo panorama para los rarámuris en el deporte: el basquetbol.
Con el equipo Mukí Sematí, la comunidad conocida por su resistencia en las carreras de larga distancia le dio hace unos días a México una medalla de plata en el baloncesto femenil de los Juegos Maestros Indígenas; una presea que puede servir como un parteaguas para incluir en nuevas disciplinas a esta población.
“Quiero que esta medalla sirva para inspirar a nuevas generaciones, que haya más gente que se preocupe por nosotros de manera sincera”, mencionó Lorena Díaz, pasante en la carrera de derecho, tras haber sido la cap