Finalizada la Guerra Civil, los vencedores sometieron a la sociedad española a un proceso que buscaba acabar con toda referencia a los ideales republicanos y la filosofía de vida de las izquierdas. Una transformación cuyos efectos se hicieron notar no solo en la creación artística, literaria o de pensamiento, sino en los propios gestos, modos y actitudes de la población. De esta forma, a partir de 1939, la virilidad, lo duro y lo seco fueron los rasgos a los que aspirar , mientras que lo afeminado, lo blando y lo húmedo fueron considerados desviaciones de la norma que debían ser cortados de raíz como quien cauteriza una herida.

Esta tendencia, que marcaría la vida española durante toda la dictadura, acaba de ser abordada en dos interesantes ensayos que, si bien han coincidido en las li

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