El financiamiento público a los partidos políticos se encuentra en el banquillo de los acusados, sometido a un juicio sumario. Sus jueces son quienes se han beneficiado políticamente y, en algunos casos, se han pervertido enriqueciéndose con el dinero público.
Bien vale la pena recordar como se ha financiado la actividad política en nuestro país.
La dirección del Partido Nacional Revolucionario (PNR) recurrió al presidente Emilio Portes Gil solicitándole ayuda para sostener el partido. El presidente emitió un acuerdo (25 de enero de 1930) ordenando al secretario de Hacienda que descontara a los trabajadores federales, considerados miembros del partido, siete días de salario anuales para el sostenimiento del partido.
En el acuerdo se estableció que el Partido debería realizar “una vasta