Las alteraciones en el sueño, la pérdida del apetito o decir que se sienten mal físicamente, entre otras, pueden ser indicaciones de que un niño experimenta altos niveles de estrés por ir a la escuela; escuchar con atención y no minimizar es la primera sugerencia para apoyarle Comparta este artículo
Incluso cuando los hijos están emocionados con la perspectiva de regresar a clases o de ir por primera vez, la perspectiva produce algo de nerviosismo; sin embargo, para algunos las sensaciones de estrés y ansiedad son dominantes . En todos los casos, la función de los padres es brindarles apoyo para que estas preocupaciones sean transitorias, lo que no siempre es fácil.
De acuerdo con Rachel Busman, psicóloga clínica especialista en ansiedad del Child Mind Institute, el comienzo del año e