La venta de fármacos falsificados a través de esquemas que simulan ser servicios médicos legítimos se ha convertido en uno de los fraudes digitales de mayor crecimiento en lo que va de 2025. Las campañas están enfocadas en pacientes que buscan medicamentos para controlar el peso y otros tratamientos metabólicos, y operan mediante perfiles y anuncios que aparentan pertenecer a especialistas reales.

El uso de inteligencia artificial para fabricar identidades falsas, testimonios, consultorios simulados y videos deepfake ha elevado el nivel de engaño y dificultado la capacidad de detección de usuarios y plataformas.

Según Check Point Research, el flujo de contenido fraudulento se distribuye principalmente a través de anuncios pagados en redes sociales . Las publicaciones dirigen a pági

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