AMADEO GONZALEZ TRIVIÑO

Hace 50 años, el Colegio Nacional Simón Bolívar por intermedio del Alcalde Municipal, me hizo entrega del Diploma de Bachiller, en el evento realizado para ese año en el Teatro Alcázar, con un lleno total, como se acostumbra en estos actos y se oficializa la terminación de clases dentro del proceso formativo de la vida. Al tomar el cartón, procedí a enrollarlo y meterlo en el bolsillo trasero de mi pantalón, con la irreverencia propia de mi juventud que no la he perdido, y sin saludar a los integrantes de la mesa principal, me retiré del recinto, con el aplauso por un grupo de amigos allí presentes. Con mi actitud demostraba mi enfado y mi angustia, por cuanto, si bien es cierto que hacía parte de una lista de alumnos que serían expulsados ese año del centro educat

See Full Page