El reciente hallazgo de una serie de grabados rupestres de unos 8.000 años en la región de Develi, en la actual provincia turca de Kayseri, ha despertado un enorme interés entre arqueólogos e historiadores. La localización, en las laderas meridionales del monte Erciyes, ofrece un entorno geológico privilegiado para la conservación de arte rupestre, gracias a las rocas volcánicas de superficie oscura, fácilmente visibles y aptas para la talla.
Este paisaje, a la vez inhóspito y estratégico, actuó como un lienzo milenario para las comunidades neolíticas y calcolíticas. Los investigadores han identificado figuras humanas, animales y una variedad de motivos geométricos tallados en la roca. La cronología propuesta —en torno al 6000 a.C.— sitúa estos petroglifos en un momento crucial de la hist

El Siglo

The List
Newsweek Top
CNN
14 News Sports
US Magazine
The Daily Bonnet