Joaquín Guzmán López, conocido como "El Güero" y hijo del famoso narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán, se presentará el 1 de diciembre de 2025 ante la Corte del Distrito Norte de Illinois. En esta audiencia, se espera que oficialice un acuerdo de culpabilidad por al menos uno de los cinco cargos que enfrenta, que incluyen tráfico de drogas, asociación delictuosa y posesión de armas. Los documentos judiciales indican que la audiencia está programada para las 13:30 horas. Este será un momento crucial en el que Guzmán López cambiará su postura inicial frente a la acusación formal. Fuentes cercanas al caso han señalado que su admisión de culpabilidad podría llevar a una negociación de beneficios penales a cambio de cooperación con las autoridades estadounidenses. Se espera que esta cooperación incluya información sobre rutas de tráfico, operadores, estructuras financieras y conexiones políticas o policiales relacionadas con el Cártel de Sinaloa. El especialista David Saucedo ha comentado que Guzmán López ha mantenido conversaciones con las autoridades estadounidenses que podrían alterar la dinámica criminal en México. "Antes de proporcionar información, Guzmán López notifica a sus hermanos para evitar la caída de operadores clave", explicó Saucedo, lo que ha llevado a ajustes dentro de la organización criminal. La estrategia legal de "El Güero" se inscribe en un patrón creciente entre los hijos de líderes del narcotráfico en México. En la última década, varios de ellos han optado por acuerdos de culpabilidad y cooperación judicial. Uno de los casos más destacados es el de Ovidio Guzmán López, conocido como "El Ratón", quien se declaró culpable en 2025 por delitos de narcotráfico y conspiración. Su cambio de postura judicial le permitió negociar una sentencia reducida y proteger a su familia en Estados Unidos. Otro caso relevante es el de Ismael Zambada Imperial, "El Mayito Gordo", quien aceptó cargos en 2021 y fue sentenciado a poco más de nueve años, lo que demuestra cómo las declaraciones de culpabilidad pueden acelerar la salida de los llamados narco-juniors. Serafín Zambada Ortiz, "El Sera", y Jesús Vicente Zambada Niebla, "El Vicentillo", también son ejemplos de cómo la cooperación judicial ha influido en la dinámica del crimen organizado. La declaración de culpabilidad de Joaquín Guzmán López representa una pieza estratégica para Estados Unidos. Si su cooperación avanza, podría proporcionar información valiosa sobre el Cártel de Sinaloa. Sin embargo, los expertos advierten que estos acuerdos no siempre resultan en un desmantelamiento completo de las estructuras criminales, que pueden fragmentarse o adaptarse. Además, la cooperación judicial enfrenta críticas y riesgos, como la credibilidad de la información proporcionada, la seguridad de los testigos y sus familias, y la incertidumbre sobre las sentencias finales, que dependen de múltiples factores. La situación de Guzmán López y su posible cooperación con las autoridades estadounidenses podría tener un impacto significativo en el futuro del Cártel de Sinaloa y en la lucha contra el narcotráfico en la región.