La familia de Ainara Buschiazzo, la joven de 20 años hallada sin vida en su casa de Berisso el 10 de febrero pasado, volvió esta semana a exigir un cambio de calificación. La causa, que primero se tramitó como averiguación de causales de muerte y luego pasó a suicidio, es para ellos la reconstrucción inconclusa de un femicidio. El martes, los padres volvieron a la fiscalía con un nuevo escrito: pidieron que se les entregue el pendrive que contiene la pericia completa de los teléfonos celulares, un estudio que –según acreditan en el expediente– está realizado desde junio. La respuesta, describen, fue otra vez evasiva.

En el pronto despacho, presentado por los abogados Cristian González y Gastón Jesser, el reclamo es directo: “Ante las reiteradas dilaciones injustificadas, solicito a vuestr

See Full Page