Otro año más, el paseo de San Francisco vuelve a convertirse en uno de los rincones más navideños de Badajoz . Desde este viernes, sus casetas blancas llenan de luz, música y movimiento este tramo del centro, al que cada año acuden cientos de pacenses y visitantes para curiosear, comprar los primeros regalos y empaparse del ambiente festivo. En esta edición son unos cincuenta los puestos instalados, una mezcla de propuestas que va desde la decoración artesanal y los adornos personalizados hasta la cerámica portuguesa, los juguetes de madera o la gastronomía más dulce.

Y entre quienes dan vida al mercadillo está María Fernández Micaelo , que lleva ya cinco años montando su caseta de loza portuguesa. Es imposible que su puesto pase por alto: decenas de platos, bandejas y fuentes decora

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