La economía argentina muestra signos de fortaleza, superando las expectativas en un contexto preelectoral. Según los últimos datos del Indec, se prevé un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de al menos 4,5% para 2025, con proyecciones que apuntan a un aumento superior al 5% para 2026. Este optimismo se ve impulsado por el reciente aumento en el precio de la soja, que ha pasado de USD 390 a USD 420 por tonelada, gracias a un acuerdo entre Estados Unidos y China que reactivó las compras del gigante asiático.

La consultora LCG estima que este incremento podría traducirse en un aumento de USD 1.400 millones en el valor de la producción de soja en Argentina. A pesar de una menor producción esperada para la cosecha 2025/26, que se estima en 47 millones de toneladas, el aumento de precios podría compensar esta caída.

Además, la Bolsa de Comercio de Rosario prevé un aumento del 10% en la producción de la próxima campaña, que incluye maíz y trigo, alcanzando niveles máximos en años recientes. Esto podría resultar en un incremento total de USD 4.000 millones en comparación con la cosecha anterior.

El contexto internacional también favorece a Argentina, ya que la Reserva Federal de Estados Unidos ha comenzado a reducir las tasas de interés, lo que podría facilitar el financiamiento a menores costos para el país. Se anticipa que habrá al menos tres recortes adicionales en 2024, lo que haría que la deuda argentina se vuelva más atractiva para los inversores.

Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la vulnerabilidad del Banco Central, que enfrenta reservas netas negativas de aproximadamente USD 11.000 millones. El gobierno debe afrontar un vencimiento de Bopreal de cerca de USD 1.000 millones, lo que complica aún más la situación.

Luis “Toto” Caputo, el actual ministro de Economía, no parece apresurarse en implementar cambios significativos, a pesar de la presión del mercado. La intervención del Tesoro estadounidense, que ascendió a USD 2.500 millones, ha sido crucial para estabilizar el tipo de cambio.

A pesar de la recuperación económica, la noticia del cierre de la planta de Whirlpool en Pilar, que dejó a 220 personas sin empleo, resalta las dificultades que enfrenta el sector industrial. Este cierre se produce en un contexto donde las ventas de electrodomésticos han alcanzado récords, con un aumento del 25% en la venta de lavarropas en el tercer trimestre.

La economía argentina se encuentra en un momento de contrastes, con sectores como el agrícola y energético en auge, mientras que otros, como la manufactura, enfrentan desafíos significativos. La expectativa es que, a pesar de las dificultades, el país pueda seguir avanzando hacia un futuro más prometedor en 2026.