Una serie de lluvias torrenciales golpeó en los últimos días a diferentes regiones del sudeste asiático, generando inundaciones de gran magnitud y deslizamientos de tierra que arrasaron poblaciones completas. El panorama es dramático: se calcula que al menos 790 personas perdieron la vida y cientos permanecen desaparecidas, mientras los equipos de rescate continúan trabajando en medio de condiciones extremas.

El país más afectado es Indonesia, donde gran parte de las víctimas se registró tras los derrumbes que sepultaron viviendas y caminos. En varias zonas, los accesos quedaron completamente bloqueados, lo que obligó a las autoridades a movilizar aeronaves para trasladar suministros como alimentos, agua potable y medicamentos.

Las lluvias también castigaron a otras naciones del sudest

See Full Page