CIUDAD DE MÉXICO.- La natación en agua fría ha dejado de ser una práctica aislada. Cada vez más personas buscan esta experiencia, incluso cuando el termómetro marca alrededor de 10 grados. El primer contacto deja sin aliento, pero después de unos minutos el cuerpo parece adaptarse y muchos describen una sensación de bienestar que se mantiene durante el día.
En Inglaterra esta tendencia ya es masiva. Más de 6,8 millones de personas nadan de forma regular en ríos, lagos o piscinas descubiertas. Quienes la practican con frecuencia hablan de mejor ánimo y mayor energía, observaciones que ya cuentan con respaldo científico.
Un estudio de Swim England señala que la inmersión regular en agua fría puede reducir la fatiga, mejorar el sueño y disminuir síntomas de depresión. Esta información

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