Comenzó la época de adviento y con ello, la Iglesia católica conminó a los mexicanos a encender no sólo las luces del árbol de Navidad y las del Nacimiento, sino también a transformar “la oscuridad en alegría”.

En su mensaje, la iglesia pidió a las personas no reducir esta época a una mera agenda de encuentros apretados, compras, encendidos de ornato, comidas e intercambio de regalos.

Lo más importante de la preparación hacia la Navidad es acondicionar nuestro interior y el corazón para reflexionar en lo bueno que debe prevalecer en nosotros y qué cosas y actitudes desechar en la vida.

A veces, este tiempo de Adviento queda reducido a una agenda saturada, a compras, reuniones, intercambios y luces multicolores que ya comienzan a brillar. Corremos el riesgo de preparar muchas cosas, meno

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