En la competencia global por la supremacía en la fabricación de semiconductores , Japón está dando un giro estratégico para recuperar su histórica primacía perdida desde finales de los años 80. Actualmente, el país asiático impulsa un ambicioso plan de inversión , que lo coloca en el centro de la renovada carrera tecnológica global por dominar la industria de los chips.
En la década de 1980, Japón dominaba el mercado mundial de circuitos integrados con compañías emblemáticas como NEC , Toshiba , Hitachi , Fujitsu y Mitsubishi acaparando cerca del 50% de la producción global. Sin embargo, con la expansión de potencias emergentes como Taiwán , Corea del Sur y Estados Unidos , junto con el auge de fabricantes como TSMC y Samsung, Japón perdió terreno. Ahora, busca r