Un análisis de las declaraciones patrimoniales de los senadores de la autodenominada Cuarta Transformación revela que muchos de ellos poseen bienes costosos, a pesar de promover la "sencillez" y la "humildad" en el ejercicio del poder. Entre las propiedades se encuentran casas, departamentos y terrenos que oscilan entre 7 y 50 millones de pesos, así como vehículos de lujo de marcas como Mercedes Benz, Audi y BMW.
Gerardo Fernández Noroña, senador de Morena, declaró una casa en Tepoztlán valorada en 12 millones de pesos. Sin embargo, no es la propiedad más cara entre sus colegas. Carlos Lomelí Bolaños, también de Morena, reporta una casa de 49.5 millones de pesos, adquirida en mayo de 2014. Esta propiedad cuenta con 6,309 metros cuadrados de terreno y 2,985 metros de construcción, y se encuentra en un crédito.
Lomelí es el legislador con el mayor valor en propiedades, sumando un total de 118 millones de pesos en bienes que incluyen casas, departamentos, locales comerciales y vehículos. En segundo lugar se encuentra Óscar Cantón Zetina, quien declaró una casa de 18.4 millones de pesos adquirida en 2023, con un total de propiedades valoradas en 22 millones de pesos.
Waldo Fernández González, senador del Partido Verde, también destaca con una casa de 16.2 millones de pesos adquirida a crédito en mayo de 2023. Su colección de autos de lujo incluye un Mercedes Benz y una camioneta Cadillac Escalade.
Cynthia Iliana López Castro, diputada de Morena, reportó un departamento de 14.7 millones de pesos adquirido en 2018. Recientemente, renunció al PRI para unirse a la bancada oficialista. Entre sus bienes, destaca un BMW 2022 valorado en 1.5 millones de pesos.
Por su parte, Yeidckol Polevnsky, exdirigente nacional de Morena y ahora en el PT, registró una casa de 11.4 millones de pesos adquirida en noviembre de 2022. La senadora Juanita Guerra Mena, del Partido Verde, declaró el vehículo más caro, una Lincoln Navigator modelo 2024 valorada en 2.5 millones de pesos, adquirida a través de un crédito.
Estas revelaciones ponen de manifiesto la discrepancia entre la imagen de austeridad que promueven algunos legisladores y la realidad de sus patrimonios.