El peronismo se encuentra en la última semana de campaña para unas elecciones que se perfilan como decisivas. La contienda del 26 de octubre será clave para medir el rechazo hacia Javier Milei y para evaluar la posición del partido de cara a futuras elecciones nacionales. Además, el futuro de Axel Kicillof, su liderazgo y sus aspiraciones presidenciales están en juego.

Desde varias terminales de Fuerza Patria, hay una expectativa positiva sobre los resultados. Se cree que pueden obtener la mayor cantidad de votos en la provincia, aunque reconocen que la competencia será intensa sección por sección. Las proyecciones varían en un contexto político convulso. Se espera que el peronismo tenga su mayor triunfo en la tercera sección electoral, donde se encuentran localidades densamente pobladas como La Matanza y Lomas de Zamora. Un intendente de la región afirmó: "Vamos a sacar entre 12 y 14 puntos de distancia".

Para asegurar una amplia diferencia y proteger sus municipios, varios intendentes han decidido encabezar la boleta de concejales. Entre ellos están Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada). La vicegobernadora, Verónica Magario, lidera la lista legislativa. Muchos de estos candidatos han admitido que sus postulaciones son testimoniales, lo que ha generado controversia. Sin embargo, la agitada agenda nacional ha desviado la atención de este tema.

El peronismo bonaerense está enfocado en la elección seccional, con figuras reconocidas en sus distritos. Los cercanos a Kicillof han compartido actividades con él, mientras que otros han hecho campaña junto a Máximo Kirchner. La unidad es evidente, aunque no se ha exagerado. Para Fuerza Patria, ganar la tercera sección es crucial para compensar posibles derrotas en el interior de la provincia.

En la primera sección, el PJ se encuentra en desventaja, pero ha reducido la brecha con Diego Valenzuela, el candidato libertario. Un intendente de la sección expresó: "Si no ganamos, tenemos que perder por poco". El objetivo es alcanzar cerca de 38 puntos para mantener los cuatro senadores actuales.

La candidatura de Julio Zamora, intendente de Tigre, podría restar votos a Fuerza Patria, complicando aún más la situación. En la sección clave, el cierre de campaña se llevará a cabo el 2 de octubre en el Centro Miguelete de San Martín, donde Kicillof y Katopodis conmemorarán el Día de la Industria. Se espera la presencia de empresarios, dirigentes y académicos.

Además de las secciones más pobladas, el peronismo tiene expectativas en la segunda y cuarta sección, donde las candidaturas de Manuel Passaglia y Pablo Petrecca podrían atraer votos anti-K. La división del campo opositor podría beneficiar al peronismo, aunque no garantiza el triunfo.

El oficialismo provincial se mantiene expectante ante el resultado electoral. Creen que la elección es ganable y que el escándalo de Diego Spagnuolo podría influir en el electorado. Sin embargo, los votos descontentos de Milei no se trasladan automáticamente al PJ.

A pesar de la cautela, hay un leve optimismo en el peronismo, vinculado a los errores del gobierno nacional. La falta de unidad en Fuerza Patria se intenta compensar con los errores ajenos. La armonía interna se vio afectada por las críticas de Máximo Kirchner a Kicillof, lo que fue considerado un error por La Cámpora.

Para los días restantes de campaña, Kicillof optará por actos más pequeños y cercanos a la gente, alejándose de los grandes encuentros. La campaña ha sido atípica, con divisiones visibles entre los sectores del partido. Sin embargo, algunos momentos de unidad han sido notables, como el acto en el sindicato de bancarios al que asistió Kicillof.