El ambicioso proyecto Starship de SpaceX trasciende con creces la mera ingeniería espacial para anclarse en una visión mucho más profunda y transformadora del destino humano. Lejos de ser un mero vehículo para transportar cargas al espacio, su propósito fundamental apunta a una verdadera metamorfosis de nuestra civilización : convertir a la humanidad en una especie multiplaneta y, en última instancia, expandir la consciencia más allá de los confines terrestres.
Para lograr esta transformación, la conectividad global y la resiliencia de la infraestructura espacial serán clave, como ya demuestran avances como en situaciones críticas.
Una doble apuesta por el porvenir de la humanidad
En este sentido, uno de los pilares que sustentan esta aspiración de envergadura es una razón puramente d