En la primavera de 2015, , recién nombrado director creativo de Loewe, presentó su primer bolso para la casa: el Puzzle Bag . No era un lanzamiento cualquiera . Desde los años 80, la firma española no había creado una silueta completamente nueva , y la apuesta debía ser lo suficientemente fuerte como para inaugurar una nueva era.
Anderson lo explicó con claridad: quería cuestionar la estructura tradicional del bolso y transformarla en algo diferente. Así surgió la idea de un diseño plegable, casi como un objeto de origami, que podía quedar plano, pero adquiría todo su carácter tridimensional al desplegarse.
Un diseño entre la artesanía y la modernidad
El Puzzle no tardó en llamar la atención por su estética única: líneas geométricas nítidas sobre una base suave y flexible, una