Mujer tomando una pastilla Freepick

Cada año, más de 70.000 personas en España sufren esta afección. Hasta ahora, más del 80 % de los pacientes recibían el alta con este tratamiento

El ensayo clínico internacional Reboot ha demostrado que los betabloqueantes, los fármacos que desde hace cuarenta años se prescriben tras un infarto de miocardio, no solo no aportan beneficio alguno a los pacientes de infartos no complicados, sino que, además, elevan el riesgo de muerte o reinfarto en las mujeres.

Reboot, coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en colaboración con el Instituto Mario Negri de Milán (Italia), se puso en marcha hace cinco años para determinar si los betabloqueantes prescritos de por vida eran necesarios para los infartos en los que

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