Las ventanas, dice Vito, marcaron la diferencia en aquel entonces. Había una tasa de mortalidad infantil alarmantemente alta en las oscuras y húmedas viviendas cueva de los Sassi. La ventana de Matera parece simbolizar la higiene moderna, la luz, el aire fresco y la limpieza.
Hoy en día, los turistas pasean por los barrios restaurados del casco antiguo. Los artesanos venden recuerdos de toba, y las tiendas especializadas venden pasta, pasteles, aceitunas y quesos regionales. No hace mucho, las cosas eran muy diferentes.
Vito nació y creció en Matera. Nos cuenta la historia de esta increíble ciudad, una de las más antiguas del mundo. Aquí, en las cuevas, ya vivían personas desde la Edad de Piedra, y griegos y romanos llegaron a través del cercano desfiladero.
En la Edad Media, los norman