La actividad física se ha convertido en una de las herramientas más efectivas para proteger la salud cognitiva después de los 50 años.

Diversos estudios de la Mayo Clinic , Harvard Medical School y la Asociación del Alzheimer coinciden en que ciertos tipos de ejercicio pueden mejorar la memoria, favorecer la oxigenación cerebral y retrasar la aparición de deterioro cognitivo.

Estas instituciones recomiendan una actividad sencilla, accesible y de bajo impacto: la caminata rápida de 20 minutos al día .

A diferencia de rutinas intensas que requieren entrenamiento, la caminata rápida ofrece una alternativa realista para cualquier persona. Foto: Canva

¿Por qué caminar protege el cerebro?

Caminar a paso acelerado ha demostrado ser suficiente para activar mecanismos clave para el fun

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