Si algo se le puede agradecer a la diputada del PRO que organizó un repudiado acto antivacunas en el Congreso es que el grotesco show del “hombre imán” debería hacer reflexionar a gente que no es antivacunas pero que, a partir de ciertos discursos que ganaron protagonismo en el último tiempo, empezó a dudar sobre si estos fármacos son seguros .

La consagración del absurdo fue oportuna para que aquellos indecisos que hoy tienden a coquetear con el “lado salvaje” de la vida, donde virus y bacterias potencialmente letales tienen vía libre para atacar y contagiar, se autoconvoquen a la reflexión para decidir si prefieren nadar en el andarivel de las verdades de la ciencia o en el de las mentiras de un guión.

Si el arma antivacunas se limitara sólo a la demostración de un "hombre

See Full Page