Lo primero que puede constatarse en Ese corazón, un desperdicio es su decidida apuesta por la mezcla de géneros y la indeterminación. Se trata de un texto que por momentos se ubica dentro de la narrativa, en otros parece estar más cerca del ensayo y, ocasionalmente, próximo a la poesía. Dividido en siete capítulos, el libro escapa de toda linealidad: “Surubíes en el bosque flotante” narra algunos recuerdos del narrador sobre su padre, fallecido en la pandemia, vinculados con una salida entre ambos para ir a pescar; la anécdota deriva en una referencia a los marineros de Ulises en La odisea, cuando arriban a la Isla de los Lotófagos. El texto se adentra en las derivas de la memoria y en sus imprevisibles sinuosidades. “Altas cumbres” se detiene en un viaje del narrador –llamado Denis, al ig
Vivir o escribir
Perfil4 hrs ago
127


The List
WIRED
The Guardian Relationships
Slate Magazine
Raw Story
The Conversation