Cada vez más series y películas usan mundos imaginarios para poner a prueba la responsabilidad, la libertad de elegir y sus costos . Al seguir esos dilemas en pantalla, se ve cómo se forman los criterios morales cuando no hay una respuesta única.

Ficciones como The Good Place o Matrix funcionan como laboratorios narrativos donde se ensayan modelos de comportamiento y sistemas morales.

Las preguntas sobre el bien, el mal, la manipulación y el libre albedrío no solo estructuran estas historias, sino que también reflejan tensiones presentes en la vida real. La popularidad de estas narrativas demuestra que, aun siendo ficción, permiten observar cómo se procesan los conflictos cuando no existe una única respuesta correcta.

Ética en mundos alternos: lo que revelan los dilemas fict

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