Durante la posguerra española , quedar satisfecho no era lo común.  La vida se reducía a intentar sobrevivir con la escasez de comida que acompañaba a casi todo el mundo. Por eso aparecían platos insólitos, ingeniosos, que buscaban imitar a los clásicos con lo poco que había.

Café sin café, chocolate sin chocolate y boquerones sin boquerón era la realidad. Otra receta de la época que pocos recuerdan era muy buena para las cremas y los purés, y curiosamente se hacía con un ingrediente que hoy tiramos a la basura.

El ingrediente que se usaba en la posguerra para cremas y purés y que hoy acaba en la basura

Hoy en día, cuando vemos un plátano lo comemos y tiramos la cáscara a la basura sin pensar. Pero la realidad es que en la posguerra española la cáscara no era basura , sino un recurso que se aprovechaba para preparar cremas o purés.

Para convertir la cáscara de plátano en puré o crema , primero se lavaban bien las pieles, porque la fruta no siempre llegaba en buen estado. Alguna gente las dejaba en agua durante un día para que empezaran a ceder, en especial cuando la piel venía más verde.

Después pasaban a la olla. Al hervirlas se ablandaba la fibra y quedaban mucho más manejables. La idea era lograr una textura que permitiera triturarlas con facilidad.

Con las cáscaras ya cocidas, tocaba preparar el puré. Un tenedor o un pasapurés servía para obtener una masa espesa. Quien tenía un colador fino lo usaba para quitar los restos más duros. Y para darle algo de sabor, se añadía harina, un poco de azúcar o unas gotas de aceite, (si había).

El sabor podía resultar ligeramente amargo , aunque los ingredientes extra lo compensaban. La textura no era fina ni sedosa, pero cumplía la función de dar algo caliente que llevarse a la boca.

Dónde se consume hoy la cáscara de plátano

Aunque muchas personas nunca pensarían en comer la cáscara de plátano, la realidad es que sigue presente en varias cocinas del mundo. Por ejemplo, en países del sudeste asiático y la India aparece en guisos, salteados y frituras.

En los últimos años ha entrado en tendencias de aprovechamiento en Europa y Estados Unidos. Se añade a batidos, se hierve para preparar infusiones ricas en potasio o se tritura para integrarla en bizcochos y panes.

Uno de los usos más curiosos en la cocina es que la cáscara de plátano sirve para imitar la carne deshilachada en platos vegetales , porque la fibra de la piel se separa con facilidad. Eso, con un poco de especias, es suficiente para preparar un plato muy sabroso.

Por otro lado, resulta curioso destacar los beneficios de comer cáscara de plátano. Aporta fibra, potasio, calcio, magnesio, vitaminas del grupo B y antioxidantes. No es un ingrediente atractivo a primera vista, pero su valor nutricional sorprende cuando se mira con detalle.

Si bien en la posguerra era una necesidad, hoy se consume por motivos muy distintos que van desde el aprovechamiento hasta la búsqueda de alternativas más sostenibles.