“El quebrantahuesos estaba extinguido en Picos de Europa y en Gredos desde mediados del siglo XX. Pero ahora somos muy optimistas con las reintroducciones realizadas porque son áreas perfectas para crear poblaciones estables, sobre todo, viendo el comportamiento de los ejemplares que ya crían, y que tienen seguimiento por GPS”.

El vicepresidente de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), Gerardo Báguena, señala a Ical que, lejos ya de ser una utopía, el ‘Gypaetus barbatus’, en la parte más elevada de la cadena trófica y conocido por su dieta de huesos y por arrojarlos desde grandes alturas para romperlos, ya ha elegido Castilla y León para quedarse.

La colaboración de los gobiernos de Castilla y León y Aragón, q ue ha cedido ejemplares pirenaicos en el marco del p

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