Es la una de la madrugada. Deberíamos estar durmiendo, pero el dedo sigue deslizándose por la pantalla, pasando vídeos en TikTok , reels en Instagram o publicaciones en X . Un meme viral, un nuevo incendio en la zona o una nueva crisis política nos tiene enganchados a la pantalla. Y aunque podemos estar agotados, no se puede parar. Si te suena esta escena, entonces bienvenido al club del doomscrolling .

Un término que se popularizó masivamente durante la pandemia y que se puede definir como el hábito de consumir de forma prolongada noticias negativas o angustiantes, principalmente a través de redes sociales. Pero detrás de este proceso, que puede ser muy común entre la sociedad ahora mismo, se encuentran numerosos procesos químicos del cerebro que la ciencia no ha dudado en inv

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