El Sevilla - Real Betis , correspondiente a la jornada de LaLiga EA Sports , fue suspendido de forma temporal en el minuto 86 por el colegiado José Luis Munuera Montero debido al lanzamiento reiterado de objetos desde la grada. Con el Betis ganando por 0-2, el encuentro vivió momentos de tensión tras la expulsión de Isaac Romero y una posterior oleada de botellas y mecheros desde el Gol Norte del Sánchez-Pizjuán .

El desarrollo del incidente

El partido transcurría con normalidad hasta el minuto 79, cuando comenzaron a caer objetos al terreno de juego tras la expulsión de un jugador local. El árbitro detuvo el encuentro en un primer momento y solicitó que se activara el protocolo de seguridad , instando a la megafonía del estadio a pedir el cese de los lanzamientos.

Ante la reiteración de estos comportamientos —especialmente en el minuto 86—, el equipo arbitral decidió enviar a ambos equipos a vestuarios. Según el acta arbitral, los objetos iban dirigidos hacia la zona del equipo visitante , aunque no impactaron a ningún jugador. La interrupción duró cerca de 18 minutos.

Actuación del árbitro y medidas adoptadas

Munuera Montero actuó conforme al reglamento, interrumpiendo el juego, reuniéndose en vestuarios con los delegados de ambos clubes, representantes de LaLiga , el coordinador de seguridad y el delegado federativo. La advertencia fue clara: de repetirse los lanzamientos, el partido se suspendería de manera definitiva.

Finalmente, tras recibir el visto bueno de seguridad, los jugadores regresaron al campo y el encuentro se reanudó pasados unos 18 minutos. Los antidisturbios ocuparon la zona tras la portería para prevenir nuevos incidentes.

Las implicaciones disciplinarias

El incidente será evaluado por los comités de competición y disciplina de la RFEF . El Sevilla FC podría enfrentarse a sanciones económicas y, en función de la gravedad determinada, incluso al cierre parcial del estadio. El acta recoge el lanzamiento de «varios objetos», entre ellos «mecheros y botellas de agua, algunas llenas», desde el fondo norte, sin impacto directo en los jugadores.

El protocolo de actuación fue ejecutado en tres fases: parada del partido, retirada de los equipos al vestuario y advertencia previa a la suspensión definitiva. Finalmente, el choque pudo reanudarse sin nuevos incidentes.

Qué viene ahora / balance

Más allá del resultado deportivo, el derbi sevillano deja un precedente preocupante. LaLiga y la RFEF deberán revisar lo ocurrido y establecer posibles responsabilidades. Este tipo de incidentes refuerzan el debate sobre el control de acceso y la seguridad en los estadios de la máxima categoría del fútbol español.

El derbi se jugó… pero bajo amenaza. La violencia en la grada reabre un problema que LaLiga no puede ignorar.

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Redacción | ALERTA El Diario de Cantabria