“Si volviera a ver una situación de injusticia, volvería a intervenir”, afirma José de Jesús Ortega, de 38 años y residente de Perris, en el Inland Empire, un hombre “que tiene un gran corazón” y que se convirtió en uno de los dos samaritanos que impidieron que el inmigrante hondureño Denis Guillén continuara siendo golpeado brutalmente por agentes de inmigración.

José de Jesús Ortega y Danielle Nadine Dávila, dos empleados del Centro Quirúrgico Avanzado de Ontario, han sido acusados por el gobierno federal de interferir en un arresto migratorio el pasado 8 de julio.

Los cargos por delito grave se les habían retirado, pero el fiscal de Estados Unidos, Bilal A. Essayli ha vuelto a presentar los cargos a través de un jurado federal. En abril de 2026 tendrán una audiencia.

José de Jesús cu

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