En junio de 2025, Texas aprobó una ley histórica, apoyada por el exgobernador Rick Perry, que asigna 50 millones de dólares para apoyar la investigación sobre la ibogaína, uno de los psicodélicos más potentes, en el tratamiento de la adicción a los opioides y del trastorno de estrés postraumático resistente a terapias convencionales.

En mayo, Arizona aprobó una ley similar para financiar estudios sobre la eficacia de la ibogaína en el tratamiento de veteranos y personas con lesiones cerebrales traumáticas.

Estas iniciativas se suman a las de estados como Oregón, Colorado, Kentucky y Georgia, que en los últimos dos años han legalizado la ketamina —un psicodélico usado como anestésico en salas de emergencia— con fines terapéuticos.

En términos generales, los psicodélicos son sustancias ps

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