Mientras la presidenta dedica el primer año de su mandato a corregir planos y planear el relanzamiento, sus compañeros están afanados en sus personales rebatingas
Claudia Sheinbaum arriba a su primer informe de gobierno entre escándalos protagonizados por obradoristas que están lejos de ser identificados con ella. Si alguien roba foco mediático a la mandataria en esta hora de ritos presidenciales son, quién lo diría, los de su partido.
El cerrojazo del primer año de la legislatura en donde se agazaparon cuatro de las seis corcholatas que en 2023 disputaban a Sheinbaum la candidatura presidencial ha sido en medio de golpes, sospechas, descalificaciones y denuncias de toda clase, incluso ante fiscalías.
La pugna legislativa entre la oposición, marcadamente los priistas en estos días, y