El olor a sardina asada y el sonido de las caracolas inundó un año más, como cada último viernes de agosto, la playa de Arinaga con la celebración de la popular Vará del Pescao , un tributo al pasado marinero de este enclave de Agüimes.
Entre 25.000 y 30.000 personas, un número similar al de años anteriores, abarrotaron ayer el barrio para disfrutar de la música y de los asaderos junto al mar, mientras veían desfilar a una quincena de barquillas .
Más de 1.200 kilos de sardinas se repartieron en diferentes puntos de la avenida tras la llegada de la barca con el pescado y del canto de la caracola soplada por un niño de 5 años, momento en el que oficialmente comenzó el tradicional evento que recuerda a la época en la que los pescadores llegaban a Arinaga para vender las capturas.
El